Cumbres Borrascosas
- 13 feb
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Al igual que en su película anterior, Emerald Fennell vuelve a quedarse a medio camino de contar una historia verdaderamente provocadora. La intención está ahí, pero la ejecución carece de fuerza y riesgo narrativo.
Esta adaptación de Cumbres Borrascosas resulta poco fiel y, paradójicamente, tampoco propone una reinterpretación sólida. Más allá de conservar los nombres de los personajes, la esencia intensa, visceral y tormentosa de la obra original se diluye. La pasión que debería sentirse abrasiva termina siendo tibia.
Lo más rescatable es, sin duda, el diseño de producción y la fotografía. La atmósfera está bien construida, con una estética cuidada que intenta sostener el peso emocional que el guion no logra desarrollar del todo. Sin embargo, los personajes se perciben planos, desconectados y sin la profundidad que exige una historia de este calibre.
El resultado es una película que visualmente cumple, pero narrativamente no trasciende. Pasa sin pena ni gloria, dejando la sensación de que pudo haber sido mucho más.

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