top of page

El final de la calle Oak

20 ago
2 min de lectura

Una gran premisa no siempre es suficiente.

El Final de la Calle Oak, dirigida por David Robert Mitchell, parte de una idea con muchísimo potencial, pero termina convirtiéndose en una película que parece no saber cómo aprovecharla.

⭐ Lo bueno

La premisa es, sin duda, lo más atractivo de la propuesta. Hay una idea capaz de generar misterio, tensión y muchas posibilidades narrativas.

También existen algunos momentos puntuales en los que la película consigue crear una atmósfera interesante, especialmente gracias a ciertos posicionamientos de cámara y escenas que sí logran generar tensión.

El problema es que esos momentos son demasiado escasos.

👀 Lo no tan bueno

El guion termina siendo el principal obstáculo. Los diálogos explican demasiado aquello que la película debería permitirnos descubrir por nuestra cuenta, recordando al estilo de M. Night Shyamalan, pero sin conseguir construir el mismo nivel de misterio o tensión.

La puesta en cámara tampoco termina de potenciar la historia y, aunque hay algunas decisiones interesantes, en general se siente desaprovechada.

Y aquí surge una pregunta inevitable: ¿qué pasó con una premisa que tenía tanto potencial?

J.J. Abrams, como productor, debería comenzar a poner mayor atención en los proyectos que impulsa, especialmente después de varios tropiezos recientes.

🎯 Veredicto

El Final de la Calle Oak es uno de esos casos en los que la idea era mucho mejor que la película.

Tenía todos los elementos para construir una experiencia intrigante y llena de misterio, pero un guion flojo, diálogos demasiado explicativos y una puesta en cámara que pocas veces consigue aprovechar el concepto terminan jugando en su contra.

Una lástima, porque aquí había una película mucho más interesante esperando ser contada.

 
 
 

Comentarios


bottom of page