Digger

Una película tan extraña como fascinante.
Alejandro G. Iñárritu vuelve a apostar por una propuesta arriesgada, de esas que difícilmente podrían pertenecer a otro director. Digger mezcla sátira, humor negro, absurdo y crítica social para construir una historia tan exagerada como provocadora.
⭐ Lo bueno
Tom Cruise brilla como un magnate petrolero completamente satírico, entregando una interpretación que se mueve perfectamente entre lo absurdo y lo desquiciado.
Pero la película también destaca detrás de cámaras. La puesta en cámara de El Chivo Lubezki es impecable y encuentra belleza incluso dentro de un universo caótico, exagerado y deliberadamente desbordado.
La puesta en escena es otro de sus grandes aciertos: exagerada, caótica y fascinante, como si todo ocurriera dentro de una realidad que solo podría existir en una película de Iñárritu.
Y debajo de todo ese caos hay un guion con bastante más profundidad de la que aparenta, cargado de crítica social y múltiples lecturas.
👀 Lo no tan bueno
Precisamente por su personalidad tan marcada, no todo funciona para todos.
Su tono cambia constantemente entre el humor negro, el absurdo y la crítica, y esa mezcla puede resultar desconcertante. Hay ideas y momentos que pueden sentirse excesivos o incluso difíciles de conectar entre sí.
Pero quizá pedirle mesura a una película de Iñárritu sea justamente perder parte de su encanto.
🎯 Veredicto
Digger es de esas películas que no buscan caerle bien a todo el mundo.
Puede que algunas de sus decisiones no funcionen de la misma manera para todos, pero su enorme personalidad termina siendo su mayor virtud. Entre un Tom Cruise desatado, la fotografía de Lubezki y una puesta en escena completamente fuera de control, Iñárritu construye una experiencia difícil de comparar con cualquier otra.
Puede no ser perfecta, pero definitivamente es difícil de olvidar.

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